jueves, 22 de noviembre de 2012

Escucha

La música entra por mis oídos, el placer invade mi mente explotando en un orgasmo de sensaciones dependiendo del ritmo de los acordes... Rozar el cielo o el infinito del mundo es tan fácil con las claves del alma, con las llaves del corazón.  Quizás solo hace falta un poco de música , de calor dentro de la frialdad de la mente. Neuronas que bailen al ritmo del corazón entonando la canción de moda que quiere escuchar y cayendo recordando aquellas pequeñas baladas que solo pueden llegar a los pequeños rinconcitos olvidados pero latentes.
Olvidaste aquella pequeña letra y de repente regresó, se quedó plasmada en tu mente y la dejaste quedarse con una sonrisa en los labios, quizá fue un error, una acupacion en el camino. Sin embargo es divertido, juguemos al escondite, ¡yo se esconderme mejor!

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