lunes, 2 de junio de 2014

abdicación y sumisión

Al abrir los ojos en mi pobre cama de paja pude ver a lo lejos como el grande de España, el que presume de su país, de su riqueza y de todo aquello que nosotras, las pequeñas hormigas vamos formando y nos van quitando ha decidido dejar su gran trabajo, su gran esfuerzo, tanto o mas que cualquier obrero que lucha día día por el pan de sus hijos bajo horas de sol o encerrado en su oficina sin parar.. o incluso pidiendo para que por humildad le den quizás ese algo que nos sobra a todos y que otros tanto añoran. Digamos que el rey ha decidido dejar su cargo para que ahora si, su hijo mas joven y fuerte pueda realizar sus funciones, funciones muy útiles para España y que ayudan que todas nosotras salgamos adelante. Debemos agradecerle su endereza y su firmeza para revindicar a lo largo de su reinado su opinión y no hacer caso omiso de su pueblo y agachar la cabeza en su yate o en su lujosa casa, mientras nosotras ahorramos día a día para poder permitirnos el lujo de quizás veranear en un mugroso apartamento un finde semana si es que nos llegara para ello y no fuera para comprar un frigorífico nuevo. Es ahora cuando en su abdicación me pregunto, ¿ por qué nos tienen que dominar de esta forma? es cierto que somos débiles, que nunca tendremos su poder, pero el poder de la unión hace la fuerza y quizás en esa fuerza esta la solución. no la fuerza del mal y la corrupción, sino la de la decisión de fundar un lugar donde vivir felices sin una opresión constante. Debemos dar nuestra opinión y seguramente sea ese el gran error, escondernos bajo nuestros mantos y dejarnos llevar por la gran incultura de la masa

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