Si me paro a recapacitar incesantemente, tengo de nuevo dos caminos abiertos, aunque más para mi sorpresa el camino más oscuro se va aclarando y le va dando sombra al más avanzado.
Así, poco a poco, me voy abriendo nuevas alternativas hacia un futuro que me llena profundamente en mi sueño de felicidad absoluta.
Sin embargo, el recuerdo de aquel camino apagado, me inunda la cabeza en multitud de momentos, borrando totalmente cualquier variedad en mi nuevo camino.
Pasan los días encerrada bajo la triste luna estrellada pues por muchos caminos que vea, esos caminos son simplemente eso, mi IMAGINACIÓN.
A veces necesitamos encontrar un sentido a nuestra vida, a veces nos sentimos solos en el mundo y solo es en ese momento cuando tenemos ideas tan buenas como plasmar un simple diario en una red social llena de pequeñas hormiguitas buscando salir del olvido.
domingo, 15 de mayo de 2011
sábado, 30 de abril de 2011
Pequeña luz apagada.
Normalmente me hundo en mi interior catastrófico, pienso en todo lo que me rodea y siempre me hago la misma pregunta; ¿Qué estoy haciendo en este mundo? ¿ Cual es mi función? ¿Merece realmente la pena vivir? Son muchas las preguntas que me hago pero muy pocas tienen respuesta.
Al analizar este frágil mundo que me rodea solo veo falsedad entre los inmundos seres que intentan sacar la cabeza y sentirse superiores, y yo, que soy tan frágil como una muñequita de porcelana me veo pisoteada por todos ellos, intento alcanzar alguna lucecita pero siempre acabo recordando a mi pájaro, ese que siempre está en mi mente y me corrompe en el recuerdo. Aun no sé cómo borrarlo, como quedarme vacía, como empezar de nuevo. Es imposible, el siempre está ahí.. En una nota, en un poema, en una red, siempre.
Es duro reflexionar y tener que aceptar que el, sigue persiguiéndome aun sabiendo el daño que me hizo, aun sabiendo que aquel día toque el cielo con mis manos antes de volver pisoteada a la tierra y sentir de nuevo el agobio.
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